Un día como cualquier otro para él, sintiendo esa culpa en su pecho que lo inquietaba por las madrugadas y entre lagrimas volvía a recordar aquella persona que ya no tenia a su lado, era tan duro seguir viviendo así pensaba, él sentía dolor casi desgarrando su alma, sin embargo en un momento llego a sentirse muy mal, para su desgracia le diagnosticaron cáncer, claro, eso fue como sentir un martillazo en la nuca, por que cada vez iba de mal en peor y cargando con la tristeza de haber perdido a alguien inmediatamente se puso a reflexionar de mañana, tarde y noche, cuando algo por fin se le paso por la mente... No se pudo contener más y escribió una carta, una carta con muchas letras, oraciones y metáforas, más que nada con una disculpa sincera y directamente de su corazón, el escrito iba dirigido hacia un viejo amigo, por algún motivo se había peleado con el único amigo verdadero que tubo en su vida, aún así, su orgullo lo pudo durante todos estos años hasta que por fin encontró un motivo especial para pedir disculpas. Cuando por fin termino la carta miro hacia el cielo con ese vació existencial que crecía dentro de su estomago, cuando al fin recibió la carta el destinatario la leyó con los ojos húmedos lamentándose por que nunca fue su culpa querer alejarse de su amistad, pero prefirió no perjudicar nada mas, sin embargo se encontraba el cuerpo del hombre en el suelo ensangrentado por una bala de escopeta.
Es duro como pasa el tiempo y cambia todo a su alrededor sin poder evitar nada, muchas veces nos atamos a los viejos recuerdos sin poder avanzar ni tampoco nos podemos quitar el dolor de cargar con la culpa de no tener a las personas que en algún momento valieron demasiado para nosotros.
