sábado, 3 de septiembre de 2016

Lo sublime de tu existencia

Siempre fue casi un arte, tu matiz...
inconfundible en el lienzo, 
Como una figura abstracta
que escapa del surrealismo;
Tus pequeños gestos que recalcan
relieves y figuras excéntricas, 
Detalladas inmersas en un fondo gris, 
porque siempre fue un retrato divino
el verte sonreír, 
sobre todo en esos instantes en los que fueron tuyos
los colores que pintaste en mi lírica. 
No hay palabras ni trazos que sostengan
lo sublime de tu existencia, 
sonreiré cuando un recuerdo efímero
de tu belleza me reviva, 
En mi afán por encontrar la timidez que realza tu gracia
dibujare las palabras exactas que te retraten.


Intento por retratarte

Un color único, destellante y errático,
Dibujas poesía con tan solo un guiño,
las lineas más lindas siempre fueron tu sonrisa
Un cielo cargado de estrellas... solo en tus ojos

Dios es bueno y creo oírlo cada vez que ries,
en los amaneceres que ocultas en cada gesto,
transformando plegarías en un sentimiento
haciendo sentir el esplendor de tus delirios

Y en el alba cuando el sol dormita inquieto
te veré lagrimear de felicidad en el horizonte
tan viva, tan serena, tan suave como te sale ser
regalandome un sorbo de incertidumbre

Tu inocencia saliendo a jugar con mi credulidad,
fue muy encantador conocer la libertad de tu aire
y en el surrealismo fuiste la razón de mis versos
dándole sustancia y motivo al intento de retratarte