Siempre fue casi un arte, tu matiz...
inconfundible en el lienzo,
Como una figura abstracta
que escapa del surrealismo;
Tus pequeños gestos que recalcan
relieves y figuras excéntricas,
Detalladas inmersas en un fondo gris,
porque siempre fue un retrato divino
el verte sonreír,
sobre todo en esos instantes en los que fueron tuyos
los colores que pintaste en mi lírica.
No hay palabras ni trazos que sostengan
lo sublime de tu existencia,
sonreiré cuando un recuerdo efímero
de tu belleza me reviva,
En mi afán por encontrar la timidez que realza tu gracia
dibujare las palabras exactas que te retraten.

