viernes, 21 de octubre de 2016

Antonella

Tus ojos de oro acaramelado
siempre serán los soles más dulces...
Tu facilidad para hacerme feliz
es lo que te hace ser esa alma vibrante y fugaz,
que deja cenizas de luz en mi corazón,
que nunca se pierda la miel en tu mirada
que derrite en mi lo que nadie ve.